Física
Patrimonio personal según el régimen. El alta habla de un individuo, no de un acta constitutiva.
No es el mismo trámite ni la misma responsabilidad. La clave de una persona física identifica a un individuo; la de una persona moral identifica a una sociedad. Confundirlas retrasa facturas, altas y contratos.
¿El contrato habla de ti o de una sociedad? Esa pregunta abre el padrón correcto.
CURP e identificación para la física; acta, poder y domicilio para la moral.
Trece o doce caracteres. Un dígito de más o de menos ya es otra clave.
Nombre, régimen y domicilio iguales al contrato que vas a firmar.
Una persona física es tú: trabajador, profesionista o quien factura por su cuenta. La clave se arma con letras de apellido y nombre, fecha de nacimiento y homoclave. Una persona moral es la empresa, asociación o sociedad. Su clave nace del nombre o razón social y de la fecha de constitución, no de un cumpleaños.
Patrimonio personal según el régimen. El alta habla de un individuo, no de un acta constitutiva.
Representante legal, actas y domicilio de la sociedad. Los plazos y declaraciones no se copian de la figura anterior.
Papel del mismo día. El banco y el cliente contrastan nombre exacto, no un apodo ni el letrero de la puerta.
Los últimos caracteres evitan colisiones. Un cambio mínimo convierte el alta en un callejón.
El SAT trata ambos padrones, pero un formulario de la una no sirve para la otra. Si facturas como individuo y como sociedad, son dos altas, dos constancias y dos sellos digitales. Puedes partir de este enlace: https://www54.sat.gob.mx/curp/Consult.
En la física suele haber trece caracteres. En la moral, doce. Si mezclas longitudes al capturar, el sistema rechaza el comprobante. Revisa también la homoclave: un dígito cambiado convierte el alta en un callejón. La constancia de situación fiscal debe coincidir con el nombre exacto del acta o de tu identificación.
Pega la clave sin espacios. No se envía a ningún servidor: el recuento ocurre en tu navegador.
| Pieza | Persona física | Persona moral |
|---|---|---|
| Longitud | 13 caracteres | 12 caracteres |
| Origen de letras | Apellidos y nombre | Razón social |
| Fecha que importa | Nacimiento | Constitución |
| Quién firma | La misma persona | Representante con poder |
Fuente: lectura de orientación · no sustituye las fuentes de origen del trámite.
| Situación | Padrón que corresponde | Error habitual |
|---|---|---|
| Honorarios personales | Física | Usar la clave de la empresa “porque es la misma gente” |
| Contrato a nombre de la sociedad | Moral | Facturar con la física y una nota al pie |
| Representante que también factura | Dos padrones | Una sola carpeta mezclada |
| Cambio de poder | Moral actualizada | Llevar el instrumento viejo “porque es la misma empresa” |
Para la física, el padrón pide la CURP y una identificación vigente; la credencial INE es la más habitual. Para la moral se suman el acta constitutiva, el poder del representante y el comprobante del domicilio de la sociedad. El RFC de la empresa no sustituye la clave personal del apoderado: son dos padrones.
Motivos frecuentes de rechazo al capturar (orden relativo)
Usar la clave de la sociedad para pagar el sueldo de una persona. Facturar con la física cuando el contrato está a nombre de la empresa. Capturar la CURP en el campo de la clave tributaria. Llevar una INE vencida el día de la firma del representante. Ninguno se arregla con un sello improvisado: hay que corregir el padrón.
La clave de la sociedad no “cubre” a las personas que firman. Cada figura tiene su propio renglón.
La constancia de situación fiscal no es un adorno para el archivo. Es el papel que el banco, el cliente o la escuela contrastan con el acta. Si en el padrón apareces con un segundo apellido y en la factura omites esa partícula, el comprobante “no existe” aunque los números coincidan. Lo mismo ocurre con una sociedad cuyo nombre comercial no es la razón social: el sello digital habla de la razón, no del letrero de la puerta. Para revisar el trámite en línea: https://www54.sat.gob.mx/curp/Consult.
Antes de emitir el primer comprobante, imprime la constancia del mismo día. Un PDF de hace un año puede llevar un régimen ya cerrado o un domicilio que ya no corresponde. No hace falta memorizar códigos: basta leer el nombre, el régimen y la fecha de emisión en voz alta frente al contrato que vas a firmar.
Si el representante de una moral cambió, el poder viejo no “sigue valiendo porque es la misma empresa”. El padrón espera el instrumento vigente. Guardar el acta constitutiva en un cajón y no mirar el poder es el atajo que alarga una tarde entera en ventanilla.
Es habitual: trabajas por tu cuenta y, a la vez, firmas por una asociación o una empresa familiar. Ahí no hay una clave “más importante”. Hay dos padrones. El comprobante de honorarios personales no sustituye al de la sociedad, ni al revés. Mezclarlos en la misma captura es el error que el gráfico de arriba resume como campo equivocado.
En la práctica, conviene dos carpetas distintas: una con la constancia física, otra con la moral. Homoclave, domicilio y régimen no se copian. Si un cliente pide “la clave”, pregunta de qué figura habla el contrato. Un minuto de esa pregunta evita rehacer el alta.
El régimen se elige con las fuentes de origen del trámite, no con un consejo de pasillo. Esta lectura solo señala que física y moral no comparten formulario.
No siempre coinciden. Un profesionista puede tener el padrón en un despacho y vivir en otro distrito. Una sociedad puede estar constituida en un domicilio que ya no usa. El comprobante de domicilio que piden es el del padrón, no el de la última mudanza si aún no actualizaste. Llevar el recibo “porque es más reciente” sin haber cambiado el dato en el sistema produce el mismo rechazo que un apellido distinto.
Cuando mudes la casa, actualiza primero el padrón y después imprime la constancia. El orden inverso deja un papel bonito y un sistema que aún apunta a la calle anterior. Lo publicado aquí es orientación: los plazos y pantallas cambian, y conviene mirar las fuentes de origen el mismo día del trámite.
Un último hábito evita retrabajo: nombra los archivos con la figura y el mes (física-marzo, moral-marzo) y no con “clave-final-2”. Dentro de medio año no recordarás cuál PDF era el vigente. Si un tercero captura tus datos, dicta carácter a carácter; no envíes capturas recortadas donde se pierde la homoclave.
No calcula impuestos ni elige el régimen. No sustituye al SAT ni al notario. Sirve para no mezclar padrones: longitud, quien firma, qué acta y qué domicilio. Si el sistema rechaza un sello digital, el origen suele estar en un nombre distinto o en una figura mal elegida, no en “la página se trabó”.
Cuando un contrato nombra a la sociedad y tú facturas como individuo, el problema no se arregla con una nota al pie. Se arregla emitiendo desde el padrón correcto o reformulando el contrato. Al revés igual: una empresa no cobra un sueldo personal con la clave de la moral “porque es más cómodo”.
Guarda copias de poderes y actas junto a las constancias. El día que alguien capture por ti, dictar sin el papel delante es el atajo hacia un dígito cambiado. Esta serie de tres lecturas cubre también la clave de población impresa y el turno de la credencial; no tramitan nada en tu nombre.
El RFC de la física habla de un individuo; el de la moral, de una persona jurídica. Si aún no tienes la CURP impresa o la INE en vigor, resuélvelo antes del alta: el SAT no avanza con datos a medias. En Amdigital las otras dos lecturas de esta serie cubren la impresión en casa y el turno de la credencial. Lo publicado es orientación; para datos al día conviene acudir a las fuentes de origen.